Desconectados es un juego de mesa hecho para compartir. No importa con quién lo juegues, una amiga, tu pareja, tu familia, o incluso un grupo de personas que recién conocés: siempre va a pasar algo. Porque el objetivo no es ganar ni competir, sino descubrir. Charlar. Reírse. Escucharse. Y volver a mirar al otro con curiosidad.
A diferencia de otros juegos para previas tradicionales, este apunta a otra cosa. Su magia está en las preguntas que propone y en cómo, sin darte cuenta, vas pasando de la risa a lo profundo. O de una anécdota graciosa a una confesión inesperada.
Lo interesante es que no necesitás tener un día ideal para jugarlo. Podés estar agotado, distraído o con la cabeza en otra cosa. El juego se encarga de traer al centro lo que está más escondido. Y muchas veces, también lo que más necesitamos compartir
Es simple. Elegís una carta y respondés. Eso es todo. Pero lo que pasa después de leer esa pregunta… bueno, eso depende del momento, del vínculo, y de cuán dispuesto estés a abrirte.
Las cartas están divididas en cuatro secciones, cada una pensada para activar diferentes emociones y tipos de conversación:
También hay cartas en blanco para que vos puedas sumar lo que querés preguntar. Porque no hay nadie mejor que vos para saber qué tema querés abrir
También hay cartas en blanco para que vos puedas sumar lo que querés preguntar. Porque no hay nadie mejor que vos para saber qué tema querés abrir
